martes, 1 de agosto de 2017

Dar gracias aunque me cueste




Dar gracias, suena fácil, pero que tal  darlas en medio de la adversidad MOB



La vida puede sorprenderte dando un giro radical a tu vida de un momento a otro en cuestión de segundos. En infinidad de veces has escuchado historias que empiezan con un: “sólo fueron minutos”, “esto pasó en cuestión de segundos”.  Y es que sólo bastan segundos para que nuestra vida sea marcada para siempre, pero no profundizaré en la tormenta (adversidad) sino de lo que se hace en medio de ella. Cuando alguien nos regala un obsequio, nos presta ayuda o llega a nuestras vidas algo tan anhelado, de forma automática se emboza la palabra gracias en nosotros, porque nos sentimos satisfechos, conmovidos o agradecidos por esto, pero ¿Cómo agradecer en momentos difíciles? Ejemplos: 
En la pérdida de un ser querido, el quedarte sin trabajo, en medio de una enfermedad, al vivir una tragedia o accidente, ¿Darías las gracias?
A lo largo de mi vida he tenido que pasar por algunas cosas semejantes a los ejemplos anteriores y muchos de estos me han costado trabajo enfrentarlos, porque cuando te sucede algo de esto, te enfrentas al sentimiento según mi percepción más intenso de todos: El dolor, esto te comprime todo desde adentro y nubla tu mente, hasta el punto de dejarte ciega, no de forma física, pero sí de la forma que dejas de ver lo bueno, positivo y motivo para agradecer.


Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos. 
Ro. 8:28 (NTV)


Estas palabras suenan alentadoras, en muchas ocasiones las he citado para aconsejar y motivar a alguien, pero cuando eres tú el que pasas por adversidades, entonces se pone en prueba que tan ciertas son y la confianza en estas palabras. Si desmenuzamos toda esta frase o por lo menos destacamos estos puntos entenderemos mejor:
1. Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman; Esto puede ser muy complejo de entender, en otra versión dice: ayudan a bien, ¿de qué bien me habla? Pues te lo explico con un ejemplo: Cuando un hijo se enferma y debes darles medicamentos que no saben bien o incluso métodos que causan dolor, el padre que verdaderamente ama a sus hijos lo hará aunque él no quiera o se destroce el corazón viendo el sufrimiento, sabes que lo debes hacer pasar por este dolor para que se ponga bien y se sane, de la misma forma Dios actúa con nosotros, aunque nos duela lo que vivimos, a Él le duele más al vernos sufrir, pero es necesario para que nos vaya bien.
2. son llamados según el propósito que él tiene para ellos; Cada uno de nosotros tiene un propósito en este mundo, lo he nombrado en post anteriores. Si la vida nos permite vivir estas circunstancias, es porque tenemos el valor de afrontarlas, de salir de ellas y levantarnos. 
Mi conclusión de todo esto es que la opción más fácil de afrontar las adversidades es quejándose, maldiciendo o buscando culpables, pero definitivamente la mejor forma de vivir estas adversidades y salir pronto de ellas es siendo agradecidos, así puedes decir: Pude haber muerto, pero estoy con vida, puedo estar enfermo, pero saldré adelante, ya no está mi ser querido, pero pude disfrutarlo y ahora descansa; estas palabras tal vez no te consolarán por completo o arrancarán  todo ese dolor, pero será un comienzo para removerlo. 


Hoy te invito a ser agradecido, cuando das gracias te llenas de fortaleza y valentía para afrontar cualquier situación, hoy más que nunca, te motivo a  Dar las Gracias aunque te cueste...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario