Me encanté con tu alma y luego me destruí al encadenarme a ella -
MOB
Una persona cuando está enamorada le es casi imposible ser
objetiva, no mira los errores o defectos de la otra, quiere permanecer más
tiempo posible con él o ella, nos volvemos un poco torpes y distraídos.
El amor puede tener diversos significados y no lo explicaré
ya que traté este tema en un post anterior: https://maryuryortega9.blogspot.com/2017/02/donde-estas-amor_25.html .
Muchos estudios acerca del amor nos explica como en el
proceso del enamoramiento nuestro cerebro segrega sustancias químicas
que nos llevan a experimentar diversas emociones que justifican nuestra manera
de comportarnos en esta etapa. La dopamina por ejemplo es un neurotransmisor,
una sustancia química que está relacionada al estado de bienestar, que
interviene a los receptores de placer del cerebro, liberándose en situaciones
placenteras y provocando estímulos donde el individuo irá en busca de aquello
que le ha proporcionado esta situación. Entre ellas principalmente la comida,
relaciones sexuales, droga, ya que todos aquellos estimulantes son estimulantes
de la dopamina en el cerebro.
Tanto en el amor al igual que la droga la falta del estímulo
provoca reacciones que causan problemas en la persona, en la etapa del
enamoramiento el placer de estar el uno con el otro, de satisfacer sus
necesidades y todo lo que involucra el romance, provoca que el cerebro empiece
acostumbrarse de esta sensación que hará que cada día pida más y más, la
dependencia emocional brotará. Cuando una persona empieza a consumir
droga sus inicios causan sensaciones similares a las del amor, bienestar,
euforia, satisfacción, pero al pasar el tiempo el cerebro se adapta y comienza
a demandar más y más, la dosis se aumenta ya que el individuo querrá volver a
experimentar las diversas sensaciones de lo que vivió en el
enamoramiento.
Una relación se vuelve nociva cuando nuestra vida empieza a girar en torno a esa otra persona o grupo de personas, no hablo únicamente de una relación sentimental, incluso una amistad puede ser nociva cuando vivimos bajo la sombra de lo que los demás hacen, o exigen en nuestra vida. Cuando nos enamoramos queremos pasar el mayor tiempo posible con esa persona, lo mismo puede suceder cuando estamos tan enamorados, esto inclusive se puede presentar en el campo laboral. Nuestro trabajo o más bien el efecto que causa el estar ocupados en algo que tenga el poder de reemplazar el dolor con la obsesión, que podemos pasar horas y horas frente al computador o la actividad que hacemos que en un determinado momento toda nuestra vida empieza a girar alrededor de esto, entre las consecuencias más comunes están; estrés, relaciones disfuncionales, divorcios, conflictos entre padres e hijos y muchos más que tocaré en un siguiente post acerca de la obsesión laboral.
Amarás a tu prójimo como a ti mismo
Para amar a otros debemos primero aceptarnos a nosotros mismo, amarnos y respetarnos primero, de esta manera amaremos a los demás y aceptaremos sus diferencias, disfrutaremos de lo que hacemos viviendo nuestra vida con una intensidad de cada día aprender algo nuevo, que incluyen nuestros errores. El inconveniente o mejor dicho el factor nocivo de nuestras relaciones es que colocamos a la otra persona o la relación como el centro de todo, hasta convertirse en un ídolo para nosotros mismos, respiramos, nos desenvolvemos, vivimos alrededor de lo que esta relación nos brinda, que cuando algo no funciona o nos fallan, este ídolo se nos cae del pedestal, pero nos volvimos tan dependiente de lo que esto nos brindaba que haremos cualquier cosa, hasta perdernos a nosotros mismos, con tal de seguir intoxicándonos con este "amor". La mejor manera de desintoxicarnos de todo lo antes nombrado es aceptar que tenemos una relación nociva en primer lugar con nosotros, que debe terminar para ser verdaderamente felices disfrutando lo que nos brinda los demás.
Sólo quien se valora
así mismo puede valorar a otros, te invito a amar sin obsesiones a la única
persona que irá hasta la tumba contigo y ese eres tú... Aprende de tus errores,
no somos perfectos, pero cada día nos perfeccionamos cuando corregimos nuestros
desaciertos.
