Soñar sí que cuesta, en ocasiones la vida entera MOB
Haz escuchado la frase: Soñar no
cuesta nada. Bueno yo pienso lo contrario, creo que sí cuesta y mucho, así que
lo explicaré de la siguiente forma.
Cuando somos niños nos la pasamos
soñando todo el tiempo y no hablo de los sueños que se tienen mientras duermes,
sino de aquellos que hacen que nuestra mente vuele haciendo uso de la fantasía,
desde creer que es posible volar con uno de nuestros súper héroes hasta creer
que éramos uno de ellos, de esos sueños que hacían que nuestros padres eran
parte de esta fantasía y nos rescataban de los peligros de los monstruos que
nos imaginábamos. Hasta aquí no parece costar nada, pero su costo aparece a
medida que vamos creciendo, estas fantasías se vuelven más tenues, nuestros
héroes que eran nuestros padres en algunos casos dejan de serlo y se convierten
en la mente de muchos en los nuevos antagonistas o personajes extras de sus
vidas. Los sueños son cada vez más difícil de recordar y así empieza a
costarnos recuperar la memoria de aquellos sueños.
¨Quien no tiene fuerza para
sostener sus sueños, no tendrá fuerza para sostener su vida ¨
Esta frase la escuche en la
entrevista que le hacían a una actriz mexicana dominada a los premios Oscar por
mejor actriz de reparto, en donde exponía todo lo que tuvo que pasar en su vida
para cumplir sus sueños.
Estas palabras encajan perfecto en este post,
porque cuando tiramos la toalla por nuestros, anhelos, metas, sueños, nos
convertimos en simples maquinas humanas incapaces de soñar, viviendo por
inercia y sin propósito de alcance. Si Frederick Grant Banting no hubiera
tenido un sueño no habría nacido la insulina que le cambió la vida a millones
de personas y lo llevó al premio Nobel de Fisiología y Medicina. Si Cristobal
Colón no hubiera tenido un sueño, América Latina no hubiese sido descubierta.
Si Bejamín Franklin no hubiera tenido sueños en su vida y no hubiera insistido
en ellos aun cuando no tenía como estudiar, no habría inventado los lentes
bifocales y el pararrayos. Si Thomas Edison no hubiera tenido sueños no se
hubiera convertido en el inventor de muchas creaciones como la bombilla de luz,
el telégrafo, batería de níquel de hierro y muchos más
Cada uno de ellos tuvo que pasar por
humillaciones, rechazos, fracasos hasta ver que sus sueños se hicieran
realidad. Los sueños cuestan y mucho, tal vez no de forma monetaria, pero sí de
la forma en el que nos haga ser seres creativos, capaz de inventar, fantasear
con cosas descabelladas, fuera de lo convencional, pero que se nos convierten
en adultos que llevan la esencia de un niño capaz de sonar.
Mi soñar favorito sin duda alguna es
Jesús, podrás decir: ¿en qué momento soñó? como lo dije antes los sueños no
sólo son los que se tienen mientras duermes, sino también aquellos que tienes
mientras estas despierto; su sueño tuvo el costo más grande de todos, ningún
otro soñador de los que hable antes ni los que no nombré tuvieron un costo tan
alto como el que Él pagó. Fue un sueño de amor, que lo llevó a un madero para
que mi vida, tú vida, nuestras vidas, tuvieran un propósito, para nunca dejar
de soñar.
Hoy te invito a que no desistas de soñar, si leíste
cuidadosamente cada palabra que dije anteriormente te diste cuenta que mi
teoría tiene sustento, los Sueños sí cuestan y depende de ti que le des ese
valor, no dejemos que las adversidades que la vida nos presenta nos quiten las
ganas de seguir soñando, sino más bien aférrate más a ellos que cada día cuando
quieras tirar la toalla, piensa que ya has pasado mucho por ellos y falta poco
por lograrlo.
Los sueños sí cuestan, tú vida
entera MOB

