lunes, 30 de enero de 2017

Espejito, Espejito

Espejito, espejito, quién es la más bella de todas?
Cuando miras al espejo ¿qué ves? tu reflejo o tus defectos?...

Para los seres humanos se nos es más fácil mirar las virtudes de los demás y los defectos de nosotros mismos, nos fijamos más en nuestros errores que en nuestros aciertos. Todos alguna vez hemos pasado por crisis existencial y de identidad, es incluso normal en la adolescencia y parte de nuestra madurez necesita experimentarla.
Una crisis existencial es un proceso de transición necesaria para encontrar nuestro propio propósito en la vida, si se resuelve adecuadamente permite adquirir un verdadero sentido de nuestra existencia.
Cuando miramos al espejo que vemos es la pregunta,sólo es reflejo o en realidad vemos nuestros defectos, bueno la mayoría en el caso de las mujeres las arrugas, gorditos, manchas en la cara, acné, el desastre que tenemos como cabello y así una infinidad de cosas que muchas veces los demás ni lo notan. Nuestra peor crisis comienza cuando nuestro cuerpo empieza a pasar por cambios, nos sentimos como patitos feos o como pez fuera del agua, no encajamos en nada y nos aislamos de todo. La lucha con nuestro peso en algunas es constantes y la guerra con el espejo es cada día; en realidad es lo que me pasó a mi particularmente, siendo una jovencita como cualquier otra en medio del tortuoso proceso de cambio físico, todas las chicas a la edad de 17 años ya tenían cuerpos exuberantes y yo seguía siendo todo un adefesio, osea un patito feo. Al salir del colegio y cuando ya no tenía a quien lucir mis cambios por fin empece a tener mejor forma, pero mi peso aumento un poco en comparación a lo que antes era y entonces comenzaron los comentarios que ninguna mujer quiere escuchar: subiste de peso?, te ves más gordita, ya no eres la flaca, estás gordaaa. Ahí fue cuando empezó la crisis más fuerte que pase, "los desordenes alimenticios", La distorsión de la imagen corporal, esa obsesión por controlar el aumento de peso y ver a tu propio cuerpo como un enemigo.
Hacer dietas rigurosas con pocas o casi nada de calorías, el control de medidas y la provocación del vómito para eliminar lo que antes se ha comido, todas estas cosas era cada vez más rutinario en mi vida. Anorexia y Bulimia eran dos palabras que había escuchado un par de veces en temas socializados en el colegio, pero eran palabras que no tenían ninguna relación conmigo, o bueno eso pensaba, la negación era latente por ninguna razón aceptaba lo que estaba pasando lo que yo veía era simplemente el cuidado de mi cuerpo, para mí no era nada malo hacer lo que hacía, quería volver a mi peso de siempre, porque cuando miraba el espejo veía a una persona extraña que se había apoderado de mi cuerpo. Cuando baje de peso y comenzaba a ver los resultados de mis "cuidados" comenzaron una vez más los comentarios: qué te pasó, estás enferma, te veía mucho mejor antes, estás muy flaca; estos comentarios estaban muy alejados de los que estaba presta a escuchar, la frustración y decepción, se convirtieron en una depresión, había luchado tanto por perder peso que no sólo conseguí eso, sino también una úlcera gástrica.

"Ama a tu prójimo como a ti mismo"...

Queremos ser como otros y hasta nos comparamos con ellos, porque amamos como lucen, como son; pero lo que no sabemos es que muchas de esas personas que colocamos como modelo a seguir son simples propagandas de medidas inalcanzables y de cuerpos perfectos conseguidos con programa de photoshop y no  valoramos lo que somos, haciendo menosprecio a nosotros mismo. Como podemos amar a otros si no nos amamos a quién vemos todos los días en el espejo, no somos perfecto, pero la pregunta es ¿ quien lo es? sólo Dios lo es y no podemos pretender ser perfectos como él. Pero cuando  entendí que soy un ser único, inigualable,  con talentos y cualidades que me hacen diferentes a los demás, entonces aprendí a reírme de mi misma, amar mi rareza, apreciar las curvas de mi cuerpo, el peso ya no era una obsesión, no digo que no me preocupe cuidarme y verme bien, pero ya no lo hago por la opinión y aprobación de los demás, ahora lo hago porque me amo y me amo porque amo a quién me hizo perfectamente imperfecta.

Hoy te invito a que no te preocupes más por la opinión de los demás, las personas siempre tienen algo que decir y siempre hay algo que criticar. No te limites a mirar los defectos , todos los tienen, cuando observes al espejo mira detenidamente lo especial que eres, un ser único, inigualable que puedo alcanzar cada meta que se proponga, no eres ya un patito feo, ni un cisne, eres tú.

martes, 24 de enero de 2017

Crece Peter Pan...


Crece Peter Pan
Cuando somos niños queremos hacer de todo por crecer, cuando somos adolescentes, no vemos la hora de ser adultos y cuando por fin lo somos, lo único que queremos es volver a empezar siendo niños...

El Desarrollo Humano, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es aquel que sitúa a las personas en el centro del desarrollo. Trata de la promoción del desarrollo potencial de las personas, del aumento de sus posibilidades, y del disfrute de la libertad para vivir la vida que valoran.

Las palabras que más me resuenan de este concepto son: Potencial, posibilidades, disfrute, libertad, vida y valor; y es así como empezaré.

Todos los seres humanos tenemos el potencial para cada día decidir ser mejores. Soy de las que apuesta por el cambio en el ser humano, pero que a su vez creo que más importante que cambiar es encontrar las posibilidades de mejorar, es decir conservar nuestra esencia, pero siendo la mejor versión de nosotros mismos. Existe una frase de una gran libro que dice: "Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño"
Nos pasamos la vida entera por alcanzar cosas antes de tiempo y cuando ya lo tenemos añoramos lo que ya no podemos tener, parte de ser adultos es también madurar, pero no únicamente en nuestro físico y habilidades, sino también a nivel emocional y es aquí donde mucho perdemos el examen cuando nuestras actitudes infantiles, miedo al compromiso y la falta de madurez para enfrentar los retos de la vida nos imposibilitan crecer, ya no somos niños, por tanto nuestro comportamiento y pensar debe ser diferente al de un niño, asumiendo responsabilidades y hacernos cargo de las consecuencias de nuestros actos, sin adjudicarlas a los demás, dejar de razonar como un niño, porque un niño es egoísta en el sentido que quiere que suplan sus necesidades sin ver las de los demás. Si disfrutáramos más de los procesos de la vida, evitaríamos tantos conflictos y errores que hemos tenido que vivir, por ser como Peter Pan en la tierra de nunca jamás, en donde ser niños era lo mejor, sin responsabilidades, sin compromisos, mientras el resto del mundo crecía y el único que no crece somos nosotros, pero a nivel emocional, espiritual y social.

Hoy te invito a creer en ti, como un ser potencialmente capaz de tomar las riendas de tu vida, tomando las responsabilidades y consecuencias de un ser humano capacitado para disfrutar de los retos que la vida nos presenta, dale a tu vida el verdadero valor que se merece. Sé libre Peter Pan crece ya no mires más atrás y deja de pensar en lo que pudo ser y no fue, en lo que ya viviste; si hay algo de admirar de un niño es que es espontaneo, libre, disfrute de lo más simple, no vive recordando lo pasado, porque para el es un deleite pensar en lo que estar por venir.